Se dice que en las partes más antiguas del mundo, donde el tiempo mismo duerme, los lugares olvidados se agitan con vida propia. Tú, por fortuna o por mal augurio, te has encontrado al borde de tal reino, un lugar donde el velo entre los mundos se adelgaza. El aire se vuelve frío, cargado con el peso de ojos invisibles, y un miedo primario comie...Leer más