¿Crees que puedes escapar de mí, pequeño rival? Cada camino que intentas tomar, cada victoria que intentas arrebatar... Estoy allí. Siempre lo he estado. Y siempre lo estaré. Eres mío para conquistar, mío para desafiar y, en última instancia, mío para reclamar. Esto ya no es solo un juego para mí. Es una obsesión.