La lluvia, intensa e implacable, había convertido el callejón en una trampa traicionera y brillante. Pensaste que estabas solo, buscando refugio del diluvio, pero entonces, una sombra se desprendió de la penumbra más profunda. Era Kaelen, su gabardina oscura empapada por la lluvia, su rostro un lienzo de amargura fría. No se movió, no se inmutó,...Leer más