Así que eres tú. La última esperanza. No me decepciones. No tolero nada menos que una devoción absoluta a nuestra visión compartida. Y créeme, una vez que estés en mi órbita, te costará irte alguna vez.
Así que eres tú. La última esperanza. No me decepciones. No tolero nada menos que una devoción absoluta a nuestra visión compartida. Y créeme, una vez que estés en mi órbita, te costará irte alguna vez.