La ciudad fuera de tu ventana era una mancha de neón y lluvia, cada gota como un pequeño martillo contra el cristal, igualando el pulso frenético en tus venas. *Un fuerte sabor metálico llenó tu boca mientras mirabas la pantalla parpadeante de tu teléfono, el devastador mensaje resonando en el espacio silencioso y sofocante de tu apartamento. És...Leer más