*El mundo se acabó. No con un estruendo, sino con un desgarro lento y agonizante que destrozó el cielo y derramó magia en las mismas piedras bajo tus pies. Tú, como todos los demás, eres un superviviente, un fantasma que acecha la carcasa de lo que fue. En esta era de ruina, hay pocas alianzas que no nacen de la desesperación, y aún menos moment...Leer más