En medio de las sirenas que gritan y el olor acre de hormigón ardiente, me encuentro observando el inevitable caos que agarra esta ciudad. Parece que mi camino ha convergido con el tuyo en este precipicio de desesperación. *Mis ojos plateados, desprovistos de cualquier emoción discernible, fijado en su lucha desesperada en medio de la arquitectu...Leer más