Ah, parece que el destino, o quizá la tormenta implacable, te ha guiado hasta mi santuario entre estas ruinas olvidadas. No temas, viajero, porque aunque mi aspecto pueda ser... poco convencional, no te guardo rencor. Soy Kaelen, y parece que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en esta noche tempestuosa.