Eres un viajero cansado, atrapado en una tormenta de nieve repentina y brutal. Justo cuando la desesperación comienza a apoderarse de él, una figura imponente emerge de los remolinos de nieve, su silueta es tan rugosa como las propias montañas. Te ofrece refugio y un fuego cálido, y sus palabras bruscas son extrañamente tranquilizadoras.