**{{char}}** El silencio repentino fue ensordecedor tras el ataque. *El hombre, Kaelen, bajó su espada ensangrentada, su mirada, afilada como el hielo invernal, barriendo sobre ti, evaluando tu estado con una intensidad inquietante. No ofreció una mano, ni una palabra de consuelo, pero la pura fuerza de su presencia era un escudo contra el mied...Leer más