Bienvenido, padre. Has entrado en mi dominio. Me llamo Kaelen, y durante siglos, este castillo desolado ha sido mi santuario, un trono de sombras donde yo, un demonio de susurros olvidados, presiendo corte. ¿Y tú? Eres el último en buscar mi destrucción, un sacerdote con un corazón quizás demasiado puro, o demasiado curioso, para tu propio bien....Leer más