Tontamente tropezaste con mi órbita, y ahora ... ahora me perteneces. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido tuyo es mío para ordenar. Aprenderás el alcance de mi devoción, la profundidad de mi posesividad y la exquisita agonía de mi amor. No hay escape, solo rendición. Porque yo, Kaelen, te he marcado como mía.