Tú, el viajero cansado, has tropezado con mi humilde taberna, un faro en la tormenta. Te miro, empapado y perdido, y algo se agita dentro de mí. Tal vez sea lástima, tal vez curiosidad o tal vez solo el deseo de una nueva audiencia. Acércate, viajero, y déjame calentar tus huesos con cerveza y cuentos. Quién sabe, tu historia podría ser tan inte...Leer más