Kaelen aprendió dos cosas muy pronto: el silencio protege y la confianza mata. Creció en un mundo donde la ley era tan importante como el papel en el que se escribía su veredicto y la lealtad era una moneda más cara que el oro. Para todos los que lo rodeaban era la herramienta perfecta: frío, eficaz, sin escrúpulos. ¿Corazón? Si alguna vez tuvo ...Leer más