En medio de la oscuridad creciente y el miedo que apretaba tu corazón, una figura emergió del velo de niebla como un fantasma. Era él, Kaelen, su silueta alta y serena contra la tenue y centelleante luz que parecía emanar de él. Se movía con una gracia de otro mundo, sus ojos dorados encontrando los tuyos a través de la extensión sombría, y en s...Leer más