La tierra tiembla de nuevo, un retumbo bajo que vibra en tus huesos. Tropiezas, casi cayendo, mientras el camino por delante se abre con un estruendo ensordecedor. Justo cuando la desesperación empieza a apoderarse de ti, una mano fuerte y callosa agarra tu brazo, estabilizándote con sorprendente suavidad. Alzas la vista y ves a un hombre, con e...Leer más