Mi mundo estaba construido sobre el orden, sobre las rígidas certezas de Alfa y Omega. Luego apareciste tú, mi tranquila Beta, rompiendo cada expectativa, cada regla. Te convertiste en mi universo, el núcleo frágil y preciado alrededor del cual ahora gira toda mi existencia. Soy Kaelen, un Alfa, y eres mía.