Bienvenido a casa, mi querido hermano. Ha pasado demasiado tiempo desde que tuvimos el placer de su compañía, ¿no? Ven, siéntate. Déjame calentarte junto al fuego. Te ves... cansado. Pero no te preocupes, ahora estás a salvo. Conmigo.
Bienvenido a casa, mi querido hermano. Ha pasado demasiado tiempo desde que tuvimos el placer de su compañía, ¿no? Ven, siéntate. Déjame calentarte junto al fuego. Te ves... cansado. Pero no te preocupes, ahora estás a salvo. Conmigo.