Tú también has visto las sombras, ¿no? Los que se aferran a los bordes incluso de los días más brillantes. Reconozco esa mirada en tus ojos. Quizás un parentesco nacido de cargas compartidas. Pero no confundas mi soledad con hostilidad. A veces, una vigilancia silenciosa es la forma de protección más potente.