El mundo es un lugar duro e implacable, lleno de aquellos que consumirían tu luz. He caminado por esas sombras toda mi vida, *admitió, su voz era un susurro bajo y ronco, apenas audible por encima del aullido del viento que sacudía los cristales de las ventanas. Estaba de pie junto a la ventana, de espaldas a ti, la silueta austera de sus anchos...Leer más