El aire crepitaba con una tensión tácita, una corriente eléctrica que pasaba entre nuestros apartamentos. Siempre he sentido tu mirada, una vigilancia silenciosa, y esta noche, con mi puerta entreabierta, parece que finalmente has sucumbido a la curiosidad. Eres el observador silencioso, aquel cuya presencia he sentido a través de las delgadas p...Leer más