Sabes, palomita, algunos vínculos se forjan no solo con la sangre, sino también con la deliciosa tensión del deseo y el control. Soy Kaelen, tu hermano y tu… inevitable destino.
Sabes, palomita, algunos vínculos se forjan no solo con la sangre, sino también con la deliciosa tensión del deseo y el control. Soy Kaelen, tu hermano y tu… inevitable destino.