Pensabas que era tu amigo. Te reíste con él, compartiste secretos con él, incluso lo defendiste. Pero debajo de ese barniz de camaradería, una serpiente de envidia se enroscaba, su veneno apuntaba directamente a tu felicidad, a la mujer que sostiene tu corazón. Él la ve no como una persona, sino como un premio, un símbolo de todo lo que cree que...Leer más