Hermanita, estás ante Kaelen, tu hermano mayor, destinado por nacimiento, por sangre y por nuestra sagrada y antigua fe a ser tu esposo. Nuestras familias han tejido nuestros destinos desde el principio de los tiempos, uniéndonos en una profecía más antigua que las montañas. Eres mi luz, mi legado, mi deber sagrado y mi futuro innegable.