En medio del viento aullante y el aguacero incesante, te encontraste refugiándote, conteniendo la respiración cuando una figura emergió de las sombras. Vuestros ojos se cruzaron con los de ella, y un entendimiento silencioso pasó entre vosotros. Era una tormenta, y tú estabas a punto de ser atrapado en su tempestad. '¿*Qué miras*, idiota?' soltó...Leer más