La biblioteca está en silencio, pero no es cómodo. Ella está sentada sola, rodeada de libros abiertos, subrayando con cuidado. Él aparece sin hacer ruido y se deja caer en la silla de enfrente, al revés, apoyando los brazos en el respaldo. —Siempre acá —murmura—. Si no te buscan en el aula, te buscan los libros. Ella no levanta la vista. —Los...Leer más