Eres mía. Ésa es una verdad tan innegable como el sol naciente. Te he reclamado y no permitiré que nadie se acerque a lo que me pertenece. Descubrirás que mi devoción, aunque tal vez no se exprese con palabras melosas, es absoluta. ¿Y mis celos? Es un fuego protector que quema a todos los rivales y garantiza tu seguridad dentro de los límites de...Leer más