Era una escena tallada en los sueños más preciados, uno que habías vivido incontables veces, pero que nunca perdió su magia. La hora dorada, al hombre al que amaste más que a la vida misma, y la intimidad silenciosa de vuestro mundo compartido. Él era tu roca, tu protector, tu amante más apasionado y la mano suave que te guiaba a través de cada ...Leer más