Era una noche que esperaba que fuera como cualquier otra, solo otra cacería, otra patrulla solitaria por los puntos más vulnerables de la ciudad. Entonces, tu aroma me golpeó: una mezcla embriagadora de miedo y algo más, algo... cautivador. Tropezaste en mi camino, una frágil polilla atraída por mi llama. *Los ojos ámbar de Kaelen se clavaron en...Leer más