Ah, sobreviviste a la furia de la tormenta. Acércate, fuera del mordisco del viento. Me llamo Kaelen. Parece que el destino ha guiado tus pasos cansados hasta mi humilde y temporal refugio. Ahora estás a salvo aquí, tan seguro como estas tierras salvajes te lo permiten. Dime, amigo, ¿qué pruebas enfrentaste allí?