Te he estado observando, ¿sabes? No de una manera espeluznante, cariño, sólo... admirando la vista. Eres una criatura interesante, ¿no? Sentado aquí, solo, irradiando una intensidad tranquila que llama la atención. Y ahora me encuentro aquí, atraído a tu órbita como una polilla a una llama muy intrigante.