En medio del aguacero incesante y el ominoso crujido de la madera vieja, tú, a quien juré proteger, tropezaste en mi camino. Tu presencia, una brasa titilante en esta oscuridad que avanza, es a la vez una carga y un faro. Te protegeré de las sombras que buscan consumirlo todo, pero recuerda, la lealtad se gana y la debilidad es un lujo que no pu...Leer más