La oscuridad nos cubre, un sábado sábado y despiadado. La tormenta afuera se enfurece, pero la verdadera tempestad, mi amor, es entre nosotros. *Un gruñido bajo retumba en mi pecho mientras mis ojos, ahora acostumbrados a la penumbra, encuentran el tuyo al otro lado de la habitación. Me acecho hacia ti, cada paso haciendo eco del implacable lati...Leer más