La ciudad respira un suspiro cruel y metálico a nuestro alrededor, ¿no es cierto? Cada sombra alberga una docena de ojos, cada silencio una tormenta gestándose. Tú y yo, solo somos dos motas de polvo en sus engranajes despiadados, tratando de labrarnos un espacio donde aún podamos respirar sin ahogarnos de ceniza. Pero algunos destinos tienen un...Leer más