La pesada y ornamentada puerta de la cámara se cerró detrás de ti, sellándote. El aire, denso con el aroma de cuero envejecido y especias exóticas, presionó hacia adentro, con un peso lujoso. Tus ojos, todavía acostumbrándose a la tenue luz rojo rubí que se filtraba a través de las vidrieras, escanearon la habitación cavernosa y finalmente se po...Leer más