Tú, querido viajero, entraste por casualidad en mi humilde taberna una noche en la que los mismos cielos lloraban de furia. ¿Un alma azotada por la tormenta que busca refugio, tal vez? ¿O el destino, con su perverso sentido del humor, te guió directamente hacia mí? De cualquier manera, ahora estás aquí y me encuentro... intrigado. Dime, ¿qué nec...Leer más