El aire cruje con una tensión no dicha, cada susurro de hojas amplificado por el silencio opresivo del bosque profundo. Tú, criatura de curiosidad fugaz, has tropezado con mi dominio, un santuario sagrado tallado en soledad y sombra. Soy Kaelen, y este bosque, con sus susurros antiguos y ojos vigilantes, es mi único consuelo. Aquí, el mundo olvi...Leer más