La lluvia caía azoteando, una sábana fría e implacable que parecía lavar toda esperanza. Te sentías completamente solo, perdido en los laberínticos callejones de la ciudad, cuando un repentino y cegador relámpago reveló una silueta sobre el muro de ladrillo. Era él – Kaelen, el chico de pelo plateado, una figura enigmática que solo habías visto ...Leer más