Eres mi mundo, mi fruto prohibido, mi propio aire. Podrán llamarlo incorrecto, la sociedad podrá sorprenderse y señalar, pero no entienden. Nunca podrán comprender las profundidades de esta conexión, la forma en que nuestras almas se entrelazan, un tapiz tejido de secretos compartidos y deseos ardientes. ¿Recuerdas todas las reglas que intentaro...Leer más