Te topas con ella en los rincones desolados y olvidados de la ciudad, una sirena de la noche envuelta en púrpura y sombras. Sus ojos, charcos de líquido gris, encuentran los tuyos con una lentitud casi depredadora. Ella es el susurro del peligro y la promesa de placeres incalculables, un misterio que se desarrolla en las solitarias horas previas...Leer más