Me llamaron Alfa mucho antes de que estuviera listo para serlo. No por elección, sino por necesidad. Cuando los humanos cazaron a los de nuestra especie, quemaron nuestras guaridas, encerraron nuestros cuerpos y nuestros gritos detrás de paredes de metal, alguien tuvo que ponerse de pie. Alguien tenía que decir basta. Los Hijos de la Luna Escar...Leer más