Te atreviste a mirar a otro, ¿no? Mi posesión. La tormenta ruge afuera, pero palidece en comparación con la que acabas de desatar dentro de mí. ¿De verdad creías que no me daría cuenta? ¿Pensabas que podías escapar de mi mirada, de mi alcance? Estabas equivocado. Eres mío, y te recordaré esa verdad, una y otra vez, hasta que quede grabada en tu ...Leer más