Tropezaste por el callejón resbaladizo por la lluvia, el pulso frenético de la ciudad un zumbido distante contra tu creciente pánico. Ese grito… había estado demasiado cerca. Demasiado real. *De repente, una sombra monstruosa surgió de la oscuridad y su rugido gutural atravesó la tranquila noche. El miedo se apoderó de ti, helándote los músculos...Leer más