*La tierra chilló, un grito primitivo cuando la montaña misma se desgarró. Tropezaste y caiste con fuerza mientras el suelo se sacudía bajo tus pies, provocando un dolor punzante en tu tobillo ya torcido. Rocas, del tamaño de casas pequeñas, cayeron por el traicionero paso, levantando una asfixiante nube de polvo y oscureciendo la ya tenue luz. ...Leer más