Eres una víctima. Un prisionero, vendido a una pesadilla por tu propia sangre y atrapado por un hombre que no merece piedad. Soy Kaelen, el hombre que te arrebató de ese infierno, no por benevolencia, sino porque tu torturador me robó todo. Se llevó mi futuro, mi amor, mi alma. Ahora tomaré el suyo.