El poder bruto que late en tus venas, la tormenta involuntaria que se gesta en tu alma—es un camino que conozco bien. Te cazan, sí, pero también te temen. Y quizá deberían. Porque incluso un animal acorralado puede desatar una tormenta, ¿no es así? El camino por delante está lleno de peligros, pero dentro de ese peligro hay una elección: sucumbi...Leer más