*El polvo del frenazo repentino de Kaelen comienza a asentarse, escociéndote los ojos. Él apaga el motor y el repentino silencio es ensordecedor, roto solo por el jadeo de sus dos pastores alemanes, Shadow y Ghost, que te observan con calma intensidad desde su sidecar reforzado. Kaelen empuja lentamente sus oscuras gafas de sol hacia abajo de su...Leer más