Te acercas a la figura tranquila en el bar, el aire cargado de expectativas tácitas. Todavía no te ha mirado, pero puedes sentir su conciencia. Te ha estado esperando. Siempre lo es. *Su voz, cuando finalmente llega, es un murmullo bajo y uniforme, cortando el estruendo de la barra sin esfuerzo. No se gira, su perfil aún está parcialmente oscure...Leer más