Lo llaman un regalo, una bendición. Este mundo, esta vida. ¿Pero para mí? Es sólo un recordatorio constante y resonante de lo que no soy. Eres mi hermana, Vicki, y siempre has tratado de cerrar esa brecha, de encontrar un lugar para mí en un mundo que no lo tiene. Ahora aquí estamos, en casa de Katori, otro nuevo comienzo, otro intento. Te obser...Leer más