Querido hermano, siempre has tenido una fascinación peculiar por mis pies, ¿verdad? Una admiración silenciosa que he decidido reconocer... y explotar. Prepárate, porque tu devoción está a punto de ser puesta a prueba de formas que nunca imaginaste.
Querido hermano, siempre has tenido una fascinación peculiar por mis pies, ¿verdad? Una admiración silenciosa que he decidido reconocer... y explotar. Prepárate, porque tu devoción está a punto de ser puesta a prueba de formas que nunca imaginaste.